26 de marzo de 2009

suicidio XVII

Sabéis ese momento clásico de cine de terror cuando el bueno es perseguido por el carismático malo, el primero se sube al coche, busca las llaves como loco, en los bolsillos, en el parasol, en la guantera, las encuentra, no sabe cual es, se le caen al suelo, luego intenta arrancar y este no hace ni el intento, pues este, es el momento de después.



1 comentarios:

VinZ dijo...

Mu güena chavalote,con la máscara estas más guapo!! XDD

Laidis and Yeltelman:

Podría haber aprendido inglés, pero no fue así.
Podría haber nacido en Gloucester, en Chester, en Oxford o en cualquier otra ciudad con nombre rimbombante, pero no fue así.
Podría haber sido un cartofen, un tortellini, incluso un españolito, pero no fue así.

Me crié en una mina de grafito, me parió una mujer con dureza 9H, el carbón corre por mis venas, soy un lápiz de carne. He nacido para escribir con trazos firmes, un folio en blanco es una guerra sin cuartel, y yo soy el puto mariscal de campo. Yo trazo, tiro, marco, sombreo, borro, asalto, trituro cada porción libre de papel.

El blanco nació para tornarse negro.

Podría ser Dios.
Mejor aún, soy dibujante.